El Tope Electrónico posee un sistema de control de velocidad y seguimiento de flujo de tránsito, que reúne equipos y software de captación y procesamiento de imágenes y datos. Su fabricación atiende a las características especiales de cada local de instalación, resistiendo a intemperies, condiciones climáticas desfavorables y actos de vandalismo.

El funcionamiento es automático e independiente de la presencia de agentes de tránsito. Cuando el vehículo pasa por los sensores instalados en la pista, el Tope Electrónico calcula su velocidad y la indica en el display. Cada vez que el límite de velocidad establecido es excedido, el aparato registra la imagen del vehículo, que puede ser usada más tarde como prueba de infracción.